Arqueología Centrosur de Cuba

Se ha escogido la región centro-sur de Cuba como área con la cual estarán vinculados los trabajos, artículos, comentarios o noticias de interés científico; porque hasta hace unos veinte años atrás era la región menos conocida de la isla desde el punto de vista arqueológico.

lunes, enero 15, 2007

EL ARCAICO DE CUBA (continuación...)

Extraído de "Los aborígenes en Cabaiguán", de los autores Orlando Álvarez de la Paz y Santiago F. Silva García, editorial Luminaria (2005), Sancti-Spiritus (Cuba).


Orlando Álvarez de la Paz (1)
Santiago F. Silva García (2)

(1) Ingeniero en Sanidad Vegetal
Arqueólogo aficionado
(2) Licenciado en Física y Astronomía
Arqueólogo aficionado


UBICACIÓN EN TIEMPO Y ESPACIO. DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL.-

Llegada de los aborígenes
Ilustración J. Martínez

Los testimonios materiales dejados por el arcaico de Cuba se manifiestan en numerosos sitios distribuidos por toda la Isla, pero agrupados algunos de ellos, a lo largo de la costa sur de Camagüey; así como en las áreas contiguas a la desembocadura del río Cauto, en la provincia Granma. Es por ello que puede deducirse, que los sitios de habitación de esta cultura se localizan -fundamentalmente- en las proximidades de la costa o lugares cenagosos.

Al valorar la situación geográfica del municipio Cabaiguán, cualquiera podría percatarse de que estas condiciones de hábitat no las posee dicho territorio, sin embargo, existen evidencias que demuestran el establecimiento de un buen número de asentamientos del arcaico y dada la ubicación distante de la costa, dichos emplazamientos son considerados de tierra adentro. Así, por ejemplo, el asentamiento La Aurora -el más próximo a la costa sur- se halla a más de 45 kilómetros, mientras que el asentamiento de Victoria está ubicado en los límites del municipio Placetas y dista más de 70 kilómetros de la referida costa.

sitios del arcaico
Lámina 1.- Localidades arcaicas del
territorio de Cabaiguán.

Las áreas de habitación de estos grupos en el territorio se encuentran -preferentemente- al aire libre, en sitios despejados muy próximos a las márgenes de sus principales ríos y arroyos; pero por lo regular, en lugares hasta donde las aguas no pueden ascender durante los períodos de lluvia. Sólo dos asentamientos se ubican en abrigo rocosos: Cayajaca II, Los Morros y La Tinaja (este último en cueva). Los dos primeros poseen particularidades en los útiles de trabajo, que los asemejan a algunos asentamientos de la zona montañosa de Fomento y Banao, respectivamente.

asentamiento aborigen
Foto 1.- Un asentamiento en las
proximidades del río zaza.

Si se analiza la magnitud de los sitios, puede presumirse que los asentamientos de los grupos del arcaico de Cuba -establecidos en el territorio de Cabaiguán- están compuestos por un reducido número de individuos, tienden a la unión conceptuada por lazos consanguíneos y presentan una base económica poco estable. Hasta el presente no resulta posible ofrecer una cronología absoluta para algunos de estos asentamientos, pero sí se puede inferir la existencia de varios emplazamientos pertenecientes al arcaico, con posterioridad a la llegada de los españoles, fenómeno que se produce en las zonas de Las Damas I y Victoria, ambos en las proximidades del río Zaza; lo cual será motivo de análisis oportunamente.

Pedro Pablo Godo y Santiago Silva, haciendo alusión a la localización de los asentamientos, plantean lo siguiente:

[...] Los residuarios de Cabaiguán están marcados por la mediterraneidad [tierra adentro]. No obstante, la ubicación de los asentamientos expresa la infraestructura de comunicaciones fluviales a través de los ríos Zaza, Tuinucú, Calabazas y arroyos de aceptable caudal, como el Seibacoa y el Cayajaca (1).
Atendiendo a ello, Silva señala:
[...] un modelo subsistencial -ejecutado por las comunidades arcaicas en el territorio- debería estar dado por la explotación rotativa de las mismas fuentes de recursos naturales, por una misma comunidad, con períodos de abandono motivados por el empobrecimiento de aquellos más sensibles al impacto humano. Se sustenta pues, para las comunidades objeto de estudio, la existencia de migraciones estacionales en función de la dinámica en tiempo y espacio de los recursos animales y vegetales, con concentración y dispersión de los componentes del grupo; así como las migraciones de magnitud supranual, con retorno a lugares ya explotados anteriormente, cuestión ésta particularmente vinculadas a los limitados marcos de la geografía insular del área (2).

En cuanto a la economía de estos grupos culturales, dentro del territorio, se advierten dos vertientes: la economía mediterránea y la economía marítimo-mediterránea. La primera, generalizada para casi todos los asentamientos y la segunda, una especificidad que sólo se ha dado, hasta el momento, en el sitio La Aurora.

evidencias arqueológicas
Foto 2.- Evidencias
arqueológicas in situ,
sitio La Aurora.

El asiento La Aurora ofrece -según Godo y Silva- los elementos para evaluarlo con una economía dual marítima-terrestre; ya sea para sus actividades subsistenciales, como para el plano de su complejo de artefactos (3).

Un balance de los restos alimenticios de La Aurora muestra la abundancia de moluscos marinos; entre los que figuran los grandes gasterópodos: Strombus costatus, Cassis madagascariensis, Cassis tuberosa L. y Melongena melongena L. Entre los pelecípodos está representado el Phacoides pectinatus Gmelin. Por otro lado, la presencia del cangrejo azul (Cardisoma guanhumi Latreille) entre los crustáceos; cuyo hábitat es terrestre-litoral y de peces con hábitos nériticos, tales como el sábalo (Tarpon atlanticus), la cubera (lutianus cyanopterus [Cuvier], la picuda (Barracuda sp.) y de grandes quelonios, demuestra la existencia de una fuerte actividad marina en los inicios de la ocupación del área.

La actividad fluvial de esta comunidad se denota por la presencia en su dieta de la Pomacea paludosa Say, gasterópodo relativamente abundante en nuestros ríos y lagunas; así como jicoteas del género Pseudemys y algunos peces como la biajaca (Cichlasoma tetracantha [Cuvier]); que debería estar incluida en su alimentación, como sucede en otros grupos arcaicos, aunque sus restos óseos -hasta el momento- no han sido localizados en el arcaico de Cabaiguán.

Las actividades terrestres se justifican por la acumulación de restos óseos de especies de jutías pertenecientes a los géneros Capromys, Geocapromys y Boromys; estos dos últimos extinguidos en la actualidad. Es muy probable que el majá (Epícrates angulifer Bibron) constituya otro elemento a tener en cuenta dentro de la referida actividad.

De manera general, se resume, que al inicio de la ocupación del sitio La Aurora, las actividades económicas principales se centran en la caza menor, la pesca, la captura, la recolección animal y la recolección vegetal; que luego se incrementa grandemente, con la subsiguiente disminución de las actividades marinas.

Tres industrias alcanzan un eminente desarrollo en esa comunidad:
a)-Industria de la concha
b)-Industria de la piedra tallada
c)-Industria de la piedra en volumen

La industria de la concha está integrada por conocidos artefactos elaborados a partir de la concha de moluscos marinos de los géneros Strombus y Cassis, entre los que resaltan: platos, vasijas, raspadores, diversos tipos de martillos y puntas; así como gubias y enseres polifuncionales, a los que se les han estimado determinadas funciones como: raspar, triturar, perforar, contener, etc.

En la industria de piedra tallada -como se ha señalado en capítulos anteriores- se ha observado la técnica de talla que consiste en la obtención de lascas, las que a su vez se convierten en núcleos potenciales para la extracción de nuevas lascas (4). Ello presupone la utilización de una técnica similar a la llamada técnica Máximo (pero para la consecución de preformas de herramientas de medianas dimensiones en lugar de microlíticas), descubierta en la Florida, Estados Unidos de américa, por el investigador Knight, en el año 1976, "al estudiar artefactos de piedra tallada de pequeñas dimensiones (microlitos) del sitio arqueológico Máximo Point" (5).
Entre las herramientas de La Aurora se destacan muescas y denticulados en lascas -cuyos retoques invaden casi la totalidad de la cara ventral- raederas, lascas con retoque inverso y piezas esquirladas; casi todas ellas para intervenir en el proceso productivo en actividades como la elaboración de medios de trabajo y la preparación de alimentos, fundamentalmente.

El desarrollo de la industria de la piedra en volumen, se percibe con el incremento de la actividad recolectora vegetal del grupo, durante el enfrentamiento con la ecología de tierra adentro, lo que condiciona paulatinamente el incremento del número de artefactos destinados para dicha actividad.Los artefactos de esta industria hacen inferir tentativamente, la posible utlización de algunas plantas silvestres, que luego cultivarían para obtener sus granos, semillas y raíces suficientes como para establecer un sedentarismo estacional más acentuado (6).

majador y piedra moledera
Foto 3.- Laja moledera y majador,
sitio La Aurora.


Por lo anteriormente señalado, esta industria debe haber jugado un papel fundamental en el desempeño de las principales actividades económicas, pues se observa una arraigada tradición tecnológica en la utilización y elaboración de los útiles; así como se advierte un intensivo acarreo de cantos y guijarros -fuente de materia prima y materiales que posibilitan el mantenimiento de esa industria- sin visibles huellas de uso, que en cantidades significativas se han recolectado in situ, durante los trabajos de campo.

Por otro lado, el ajuar presenta grandes semejanzas morfométricas con la del sitio Banwari-Trace, al sur de la isla de Trinidad.

Si partimos del criterio de un proceso de hibridación entre grupos con tradiciones Banwaroides y Manicuaroides, podemos explicar -en parte- porqué otros grupos de la localidad de Cabaiguán no alcanzan igual esplendor en la industria de la piedra en volumen, cuando dichas colectividades se desarrollan en iguales condiciones ecológicas del medio, que las observadas en la Aurora. Su carácter híbrido permite suponer que nos encontramos en presencia de un poblamiento tardío, que alcanza a conocer a grupos neolíticos de economía productora -si tomamos en cuenta la aparición en éste de elementos transculturales vinculados con el neolítico y su estrecha relación con el asentamiento La Luisa, localizado a 6 km- donde la existencia de ajuares propios del neolítico y de cerámica, hasta el momento atribuida al protoagrícola, es mucho más palpable.

Ello explicaría el grado alcanzado por la industria típica del medio mediterráneo, especializada en la trituración y maceración, que pudo ser utilizada para el desarrollo de una actividad productora, independiente de la observada para los grupos agroceramistas de Cuba; tal y como parecen demostrarlo las características de este complejo herramental, cuya magnitud no se justifica para economías básicamente recolectoras (7).

Exceptuando La Aurora y La Redonda I, los restantes asentamientos de la cultura arcaica no presentan residuos alimenticios que permitan establecer acertadamente las actividades subsistenciales; no obstante, se presupone por sus industrias que no deben diferenciarse de las del resto del territorio nacional correspondientes a este mismo patrón cultural.

Con excepción de la actividad marina, el resto de las actividades -tanto fluviales como terrestres- deben haberse desarrollado con cierta similitud a las de La Aurora; aunque sin llegar a intensificarse a tal grado la actividad recolectora vegetal, factor que en estos grupos se particulariza por el reducido número de artefactos para procesar granos y semillas; por lo que la prioridad es otorgada a la caza menor, donde se requiere mayor movilidad para permitir la regeneración del medio.

En cuanto a las industrias, sólo la de la piedra tallada es significativa y a la vez interesante; ya que la piedra en volumen es poco representativa y la de la concha está ausente en este período ocupacional de los asentamientos del territorio de Cabaiguán.

De manera reveladora, Pedro Pablo Godo, Guillermo Baena, Santiago Silva, Orlando Álvarez y Leonardo Rojas; refiriéndose a lo que se ha venido exponiendo, resumen:
[...]La orientación hacia una economía de tierra adentro se ejemplifica también en el instrumental destinado a la caza menor y a las actividades afines -puntas, láminas retocadas, láminas-cuchillos con borde dorsal, raspadores y otros-; así como en la producción maderera; por lo que quizás el carácter de la actividad económica condicionó ciertos ajustes en el complejo artefactual. Por supuesto, al plantear aquí posibles variantes tecnotipológicas, tenemos en cuenta que estas industrias mesolíticas no se han estudiado a profundidad y hoy resulta difícil establecer sus generalidades y sus variantes regionales (8).

La ubicación en tiempo y espacio y el desarrollo económico y social del arcaico de Cabaiguán se sucede de la misma manera que para otras localidades arqueológicas del país, con las particularidades propias del medio ambiente mediterráneo en que se desarrollan sus actividades económicas. En sentido general, las evidencias materiales de la piedra tallada y en volumen son los únicos registros arqueológicos que aparecen en la totalidad de los asentamientos. Por el contrario, la industria de la concha caracteriza a un sitio en particular. De la misma forma, los restos de la dieta de estas comunidades sólo se recolectan en dos de los sitios de habitación aborígen del territorio.



REFERENCIAS

(1) Pedro Pablo Godo y Santiago Silva García: Generalidades económicas y culturales de la región arqueológica de Cabaiguán, provincia Sancti-Spiritus, Cuba, pp 1-2.

(2) Enrique Alonso: Contribución al estudio de aspectos económicos de la sociedad preagroalfarera, pp. 44-45.

(3) Pedro Pablo Godo y Santiago Silva García: Generalidades económicas y culturales de la región arqueológica de Cabaiguán, provincia Sancti-Spiritus, Cuba, p. 7.

(4) Santiago Silva García, Orlando Álvarez de la Paz y otros: Las culturas aborígenes del municipio Cabaiguán, provincia Sancti-Spiritus, Cuba, p. 31.

(5) Jorge Febles Dueñas: Manual para el estudio de la piedra tallada de los aborígenes de Cuba, p. 60.

(6) Santiago Silva García, Orlando Álvarez de la Paz y otros: Las culturas aborígenes de l municipio Cabaiguán, provincia Sancti-Spiritus, Cuba, p. 42.

(7) Orlando Álvarez de la Paz, Leonardo Rojas Pérez y Santiago Silva García: Tecnotipología y funcionalidad estimada. Consideraciones sobre la industria de la piedra en volumen del Mesolítico Medio de La Aurora en la provincia Sancti-Spiritus, Cuba, p. 29.

(8) Pedro Pablo Godo y otros: Estudio arqueológico del sitio Seibacoa I, Cabaiguán, provincia Sancti-Spiritus, Cuba, pp. 21-22.

Copyright: Orlando Álvarez de la Paz
Santiago F. Silva García

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